Vivir en el misterio: Qué significa ser un buscador
Ya sea que usted sea una de esas personas para quienes las grandes preguntas de la existencia siempre han estado presentes o haya experimentado algo en la vida que hizo que esas preguntas surgieran por primera vez aparentemente de la nada, preguntarse, buscar y pensar acerca de la naturaleza maravillosa de la existencia es solo una parte de lo que usted es para algunos de nosotros.
Identificarme como buscador, para mí, ha sido un proceso en sí mismo. Incluso de niño, quería comprender más allá de la superficie de las cosas. ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué significa estar vivo? ¿Qué es Dios? ¿Qué es la verdad? No fue hasta que me hice adulto que un hombre con quien conversaba casualmente me llamó buscador. Le pregunté qué quería decir y me explicó que yo era una de esas personas que estarían perpetuamente insatisfechas con la vida porque necesitaba respuestas y la vida no me las daría. Dijo que siempre cuestionaría la naturaleza de todo y nunca llegaría a comprender nada; en esencia, que sería una piedra rodante sin convicciones ni creencias de ningún tipo... solo un buscador.
Cuando escuché la palabra «buscador», algo resonó en mi interior. Tenía razón. Yo era un buscador, pero él se equivocaba en todo lo demás.
Mis preguntas, aunque quizá demasiado grandiosas para tener respuestas concretas, eran el delicioso imperativo de mi alma. Aun sin respuestas, no me dejaron con las manos vacías ni insatisfecha, sino llena de posibilidades. Cobré vida al sumergirme en la grandeza de la vida.
Esta nueva etiqueta solo me confirmó que las preguntas no siempre tienen respuesta y que, a veces, el mero hecho de cuestionar te mantiene al tanto de las cosas que te importan. No me faltaba convicción ni fe; abordaba todo con ternura, y hacerlo era mi convicción ; mi convicción era cuestionar la naturaleza de la realidad.
Quienes miramos hacia el horizonte no lo hacemos necesariamente porque no podemos ver la alegría en lo que tenemos delante. La búsqueda no tiene por qué surgir de un estado de carencia o tristeza. Los buscadores son simplemente personas capaces de adentrarse en el misterio, que aprenden a vivir gracias a las preguntas.
